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Año 2016 - Edición Nº 07
 
 
 
Internacional
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Recuerdos de un viaje por la Ruta del Jamón
“Dehesa de Extremadura”
 
 
 
 
Publicado por: Narrogeographic.blogspot.com
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
A finales de marzo del 2014 -concretamente los días 28, 29 y 30- un grupo de blogueros, amantes de los viajes y la gastronomía, acudimos a un “Blog Trip” organizado por la Diputación Provincial de Badajoz. Su nombre era tremendamente apetecible: “Ruta del Jamón Ibérico Dehesa de Extremadura. Sierra Suroeste de Badajoz”. No hace falta decir que fue una alegría recibir la llamada de la empresa organizadora: Dinamiza Asesores (dinamizaasesores.com), que contó con la excepcional ayuda de un gran bloguero extremeño y amigo como Víctor Manuel Pizarro, responsable de la blog “Ciudad Dormida” (ciudad-dormida.blogspot.com.es).
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Nuestro punto de encuentro fue en la pedanía de La Bazana, a sólo unos kilómetros de Jerez de los Caballeros. Pernoctamos en el que sería nuestro particular “campo base” en este inolvidable recorrido por tierras del sur de la provincia de Badajoz: el Hotel Hacienda Arroyo de la Plata (www.alonaturismo.com).
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Vinieron blogueros de diferentes partes del país: Madrid, Barcelona, Málaga, Cádiz y, cómo no, Extremadura. A unos, los conocía; a otros, no. En todo caso, un vino de bienvenida para los asistentes, a eso de las siete de la tarde, era la mejor excusa para entablar conversación y saber los unos de los otros. Algo, dicho sea de paso, nada difícil al tener todos gustos tan coincidentes.

Fue ese primer día, el 28 de marzo, cuando empezamos a familiarizarnos en este peculiar mundo del jamón ibérico de bellota. Para ello, nada mejor que una exhibición de corte de jamón a cargo del maestro cortador Luis Mulero, que nos sugirió poner un plato de este espléndido manjar recién cortado en vertical para apreciar que las lonchas no caen. Esto, según nos dijo, es síntoma de la calidad de un buen jamón ibérico de bellota. Ya dice el refrán que “nunca te acostarás sin saber una cosa más”.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Para cenar nos acercamos a Jerez de los Caballeros. Nuestro destino fue “la Posada de las Cigueñas” (www.laposadadelasciguenas.com). Como curiosidad, su restaurante está situado en la capilla reformada del antiguo convento de Nuestra Señora de la Consolación. Un lujo cenar en este centenario escenario. Naturalmente, los productos del cerdo ibérico, en diferentes presentaciones, fueron los protagonistas. Como postre final de la velada probamos una excelente crema de bellotas presentada bajo una “tela de araña” de chocolate.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

No podía faltar un corto recorrido por algunas calles de la ciudad. Aunque breve, fue muy didáctico. Pudimos ver iluminadas las torres de Jerez y conocer algo de la historia de los templarios por estas tierras. Lo cierto es que la huella de la Orden del Temple está presente a cada paso. Aquí nació, como dato histórico, en 1475 Vasco Nuñez de Balboa (el primer europeo que divisó el Océano Pacífico).

El día 29 amaneció con una tenue neblina. Por suerte, según pasaban las horas, el día fue abriéndose. Las previsiones meteorológicas iniciales –afortunadamente- no se cumplieron.

Un contundente desayuno extremeño (con migas, jamón, tomate, perrunillas, cachuela, zumos y tostadas) para coger fuerzas. El programa era extenso e intenso.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Nos esperaba un microbús para llevarnos a una dehesa (el hábitat natural del cerdo ibérico). Conviene recordar, en este sentido, que la Comunidad Autónoma de Extremadura tiene las mayores extensiones de este tipo de bosque mediterráneo de España.

Nos trasladamos a conocer “en persona” numerosos detalles sobre el manejo y la crianza del cerdo ibérico. Nada mejor que un experto de la empresa Ibéricos Juanes (www.ibericosjuanes.com) para explicarnos más sobre la dehesa, sus peculiaridades y los problemas que azotan a este singular ecosistema. Una foto de grupo, en tan singular escenario natural, era obligada. Hubo más a lo largo del viaje.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Tras pasear por estas preciosas tierras, rodeados de encinas y alcornoques, pusimos dirección a Higuera la Real para visitar el Centro de Interpretación del Cerdo Ibérico (situado en la planta superior del centro cultural “Claustro Jesuítico”) y un secadero industrial de jamones; el de Cayetano Pantojo (www.cayetanopantojo.com).

Aquí fuimos conociendo “in situ” todo el proceso desde que el cerdo es sacrificado, y llegan los jamones crudos a este secadero, hasta que están aptos para el consumo y la venta. Las fases, los tiempos, la temperatura, la técnica… Un conjunto de variables que han de tenerse en cuenta si se quiere llegar a la excelencia en el jamón. Cayetano Pantojo lo consigue. No faltó, lógicamente, una degustación con jamón, chorizo y salchichón que acompañamos con un rosado, llamado Nadir, de la bodega extremeña Pago de las Encomiendas (www.pagodelasencomiendas.es).

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Aunque se puede decir que habíamos comido, el programa indicaba que teníamos que trasladarnos para comer hasta Fregenal de la Sierra. Una localidad a la que este blog dedicó un reportaje sobre su extraordinario Festival Internacional de la Sierra (www.festisierra.com), declarado de Interés Turístico Regional, que aspira a conseguir un galardón mayor, el de fiesta de Interés Turístico Nacional. Razones no le faltan. Os dejo el link: Festival Internacional de la Sierra, el compromiso de un pueblo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Próximo destino: “Casa Nito”, un clásico y una referencia en pleno centro de la ciudad. Esa particular forma de cortar en jamón, en forma de violín, con la que Nito nos obsequió no dejó a ninguno indiferente. Todos inmortalizamos el momento. Jamón, chorizo, quesos, prueba de chorizo, prueba de salchichón, ensalada,… para continuar con unos exquisitos garbanzos. Comimos mucho y bien.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Nos esperaba toda la tarde para conocer el rico patrimonio histórico, arquitectónico y cultural de Fregenal. Nuestro recorrido comenzó en la plaza mayor, para continuar por la oficina de turismo, el mercado y el castillo, que esconde entre sus murallas la originalidad de tener una plaza de toros. Algo, desde luego, muy inusual. Haciendo memoria, aunque debe haber muchas más, sólo conozco un caso similar en la cercana localidad extremeña de Barcarrota, también cuna de grandes jamones
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Se puede decir, con total seguridad, que la sorpresa del viaje tuvo tintes musicales. Al fondo, mientras paseábamos las calles frexnenses, se adivinaban los sonidos de una flauta y un tamboril. Nos acercamos a la calle y vimos incrédulos un grupo de “danzaores” que se aproximaban bailando. Puedo decir que las redes sociales, a través del hashtag “RutaJamónExtremadura” (que os invito a visitar), se hacían eco de esta fantástica sorpresa. Ese inicial sentimiento de extrañeza se adueñó también de muchos vecinos que fueron acompañando, cada vez en más número, a los “danzaores”.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El mérito de verlos bailar es mayor si pensamos que era 29 de marzo. La tradición dice que los “danzaores” recorren durante horas las calles de la ciudad en honor de la Virgen de la Salud, interpretando una danza con siglos de historia, en una fecha determinada. No puedo más que agradecer a los responsables de esta sorpresa haber ideado algo tan original. Mi más cordial enhorabuena.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Por cierto, ¿sabías que en Fregenal de la Sierra tuvo lugar la primera llamada telefónica a distancia de España o que es la ciudad natal de Juan Bravo Murillo?. No te miento, es así. Curiosidades viajeras. Otra de ellas es que a pocos kilómetros, rodeada de inmensas extensiones de encinares, se encuentra la ermita de la Virgen de los Remedios, cuya devoción traspasa las fronteras de este municipio. Te aconsejo visitarla.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Aún quedaba mucho por disfrutar. Al día siguiente nos esperaba la “Ciudad de Jamón”: Monesterio. Sobre las 11 de la mañana, del domingo 29, llegamos al Museo del Jamón de esta localidad (www.museodeljamondemonesterio.com). Didáctico, instructivo, interactivo y muy recomendable. Al final del recorrido, tras ver una película sobre una matanza tradicional, nos esperaba Demetrio Calderón, maestro cortador del jamón, que nos fue revelando algunos secretos sobre cómo debe cortarse y servirse esta delicia gastronómica. Naturalmente, todos intentamos hacer nuestros “pinitos”, cuchillo en mano, siguiendo los sabios consejos de Demetrio. Al instante, comprendimos que nos queda mucho camino por recorrer y nos falta práctica en este difícil arte de cortar bien un jamón.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La importancia de un buen corte es fundamental. De manera que, tal y como nos reiteraron, un buen corte puede mejorar un mal jamón, pero un mal corte estropea un buen jamón.

Como espectacular final de este blog trip estaba preparada una comida en el restaurante El Rinconcillo (www.restaurantelrinconcillo.com) de Monesterio. Un templo gastronómico del suroeste de Extremadura francamente recomendable. Su chef y propietario, Antonio Parra, nos preparó un formidable y variado menú degustación. Galardonado en numerosas ocasiones, este cocinero es una referencia en la gastronomía extremeña.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Indicar que, entre estos platos, se encontraba un espléndido foie extremeño que ha obtenido reconocimientos internacionales. Como dato anecdótico, está hecho con el hígado de ocas que “campan a sus anchas” por las dehesas cercanas, alimentándose, entre otras cosas, de bellotas. Curiosidades culinarias.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Ha sido una gratificante experiencia desde muchos puntos de vista. He podido adentrarme un poco más en este fabuloso mundo del jamón ibérico y he visto la multitud de profesionales de diferentes ámbitos que trabajan desde que el cerdo está en la dehesa hasta que esa fantástica loncha de jamón “Dehesa de Extremadura” llega a nuestro paladar.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
He visitado pueblos, he conocido a personas y he paseado por campos que han dejado un recuerdo difícil de borrar. El suroeste de la provincia de Badajoz tiene numerosos de argumentos turísticos que hacen de este destino una opción a tener en cuenta. Aquí se fusiona una cuidada gastronomía tradicional, una cultura por los productos del cerdo ibérico, un patrimonio folclórico excepcional, multitud de castillos, numerosos conventos, tradiciones singulares y la herencia palpable de las Órdenes religioso-militares. No se puede pedir más. Atrévete a visitar al sur de Extremadura. Te asombrará. En mi caso, puedo asegurarte que en pocas semanas retornaré.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Webs recomendadas: turismo.badajoz.es, www.turismoextremadura.com, www.dehesa-extremadura.com

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Os dejo este "collage fotográfico" realizado por Victor Manuel Pizarro que resume a la perfección muchas de las vivencias de estos días.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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