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Año 2015 - Edición Nº 04
 
 
 
Medio Ambiente
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Una increíble historia de supervivencia, habilidad y esperanza para la especie más amenazada de los pinzones de Darwin
 
 
 
 
Fuente: Estación Científica Charles Darwin
 
 
 
 
 
 
 
 
 
"Número Uno" - el primer polluelo criado de pinzón de manglar durante el programa de cría en cautiverio de este año. (Foto: Liza Díaz Lalova, FCD)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El 7 de febrero de 2015, en la Playa Tortuga Negra, Isabela, el equipo del proyecto Pinzón de Manglar rescató un pequeño polluelo de cinco días de edad dentro de un nido. Como suele ser el caso del pinzón de manglar el nido estaba infestado de larvas de Philornis downsi - la mosca parasitaria chupasangre. 47 larvas individuales de Philornis fueron encontrados en el nido y unas 31 larvas adicionales adentro del cuerpo del pichón.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Francesca Cunninghame, líder del Proyecto de Pinzón de Manglar de la FCD, revisando el nido que contuvo Philornis
(Foto: Beate Wedelin)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La historia de supervivencia de Número Uno como parte del programa de esta temporada es testimonio del trabajo realizado por el equipo del proyecto de Pinzón de Manglar liderado por la Fundación Charles Darwin y el Ministerio del Ambiente de Ecuador, a través de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG), en colaboración con el San Diego Zoo Global y Durrell Wildlife Conservation Trust.

El desafío comenzó cuando se trataba de obtener acceso al nido - 18 metros de árbol de mangle negro muy delgado y difícil de trepar. Dos sistemas de poleas separados se colocaron alrededor del tronco y cuatro miembros del equipo en tierra aproximaron el nido hasta que estuvo cerca de otro árbol. Un especialista trepador de árboles fue capaz de llegar al nido con un palo y lo bajó a tierra. Para el deleite del equipo del proyecto, un pichón de pinzón de manglar se encontró en el interior.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Trepando árboles, buscando nidos de Pinzón de Manglar (Photo: Sue Maturin)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Es común que los nidos sean rescatados con el fin de recolectar los huevos y recoger pichones que en condiciones naturales tendrían pocas posibilidades de sobrevivir a la mosca parasitaria introducida Philornis downsi. El pinzón de manglar está en peligro crítico en la lista de las especies amenazadas de la UICN y tiene una población estimada de apenas 80 a 100 individuos. Las larvas de Philornis son las principales causas de muerte, a menudo representan el 95% de mortalidad en el nido. Como este fue el primer pinzón de manglar rescatado por el equipo del proyecto en esta temporada, en "Número Uno" nació un nombre. Número Uno continuará a ser llamado un "eso" ya que el sexo de los pinzones no se puede distinguir hasta que se confirmen los resultados genéticos.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Número Uno después de remover las primeras larvas de Philornis downsi (Foto: Beate Wedelin)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El equipo de campo retiró cuidadosamente las larvas que infestaban el cuerpo de Número Uno y comenzaron la realización de controles de salud, dando de comer al pichón alimentos altamente hidratados en intervalos regulares. Debido a la infestación, lesiones y el riesgo de infección, durante los dos días siguientes las posibilidades de supervivencia pendían de un hilo y fue vital llevar al polluelo a las instalaciones de cuidados especiales lejos del sitio del campo. El 9 de febrero Número Uno fue transportado en bote a la Estación Científica Charles Darwin (ECCD) en Puerto Ayora, Isla Santa Cruz, para continuar con el proceso de cría en cautiverio en condiciones estériles y cuarentena.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Equipo del proyecto atendiendo a Número Uno en la Playa Tortuga Negra (Foto: Beate Wedelin)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A su llegada a la ECCD el equipo administró antibióticos para curar la infección. El equipo también aumentó la ingesta diaria de alimentos del polluelo para recuperar el peso perdido por la infestación de P. downsi. También como resultado de Philornis, el dedo del pie estaba retorcido y tuvo que ser pegado con cinta hasta que regrese a la posición correcta. Las lesiones faciales causadas por las larvas P. downsi también causaron el crecimiento torcido del pico con las mandíbulas superior e inferior sin coincidir.

Se temía que el pico deformado no permitiría a Número Uno la posibilidad de alimentarse de forma independiente y sobrevivir en el medio salvaje. Sin embargo, el 20 de febrero, Número Uno adquirió sus plumas de vuelo y dejó el nido, comenzando a explorar los alrededores de su jaula temporal. Tan solo 10 días después Número Uno se alimentaba de forma independiente.

El equipo del proyecto de Pinzón de Manglar está cuidando a otros ocho pichones nacidos en cautiverio de edades comprendidas entre 17 y 30 días. Los pinzones son alimentados 15 veces al día, cada hora, con una mezcla de larvas de la avispa introducida, abdómenes de polilla, pollos un día de edad triturados (de una fuente libre de enfermedad certificada), huevos revueltos y papaya. Las avispas y polillas proporcionan proteínas e hidratación, la carne picada de pollo es rica en proteínas y también proporciona calcio; el huevo y la papaya otra fuente de proteína.

Hoy Número Uno tiene 59 días de edad y muestra el comportamiento de desarrollo esperado a esta edad. Número Uno y la supervivencia de sus nuevos amigos se debe a la incesante dedicación, pasión y compromiso por parte del equipo del proyecto y el apoyo financiero de los donantes internacionales.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Número Uno, actualmente atendido en nuestra estación científica (Liza Díaz Lalova, FCD)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El Proyecto de Pinzón de Manglar es un proyecto bi-institucional llevado a cabo por la Fundación Charles Darwin y el Ministerio del Ambiente a través de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, en colaboración con San Diego Zoo Global y Durrell Wildlife Conservation Trust. El proyecto es apoyado por Galapagos Conservation Trust, The Mohamed bin Zayed Species Conservation Fund, Durrell Wildlife Conservation Trust, International Community Foundation (con una donación otorgada por The Leona M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust), Galapagos Conservancy, y la Embajada Británica en Ecuador. Gracias también a Lindblad Expeditions y Metropolitan Touring para la prestación de sus barcos turísticos para ayudar en la logística.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
¡Nacen nuevos pinzones de manglar en la estación científica Charles Darwin!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Pinzones de Manglar recién nacidos en la Estación Científica Charles Darwin (© Liza Díaz Lálova, CDF)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El equipo del proyecto de Pinzón de Manglar, liderado por la Fundación Charles Darwin (FCD), y el Ministerio del Ambiente de Ecuador (MAE), a través de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG), en colaboración con el San Diego Zoo Global (SDZG) y Durrell Wildlife Conservation Trust, iniciaron con el proceso de crianza en cautiverio de pinzones de manglar, con el objetivo de brindar una oportunidad más de sobrevivir a esta especie amenazada de pinzón de Darwin de las islas Galápagos.

Del 3 de febrero al 3 marzo del 2015, 30 huevos de pinzón de manglar fueron recolectados en la Playa Tortuga Negra, al noroeste de la isla Isabela. Posteriormente los huevos fueron transportados 130 km en barco a las instalaciones de incubación artificial y cría en cautividad en la Estación Científica Charles Darwin (ECCD), el brazo operativo de la Fundación Charles Darwin en Puerto Ayora.

Los primeros huevos han eclosionado y los polluelos están siendo atendidos por el equipo del proyecto de Pinzón de Manglar.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Equipo del proyecto alimentando pichón (© Liza Díaz Lálova, CDF)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El pinzón de manglar (Camarhynchus heliobates), el más raro de los “pinzones de Darwin”, tiene una población estimada de sólo 80 individuos con menos de 20 parejas reproductoras. La investigación muestra que la mosca parasítica introducida, (Philornis downsi) es una de las principales causas de la alta mortalidad de esta especie, con nada menos que el 95% de los pichones muriendo durante los primeros meses de la temporada de crianza en condiciones naturales.

Un intensivo manejo de conservación para aumentar el número de polluelos producidos cada año se inició en el 2014 por primera vez en las Islas Galápagos, los huevos fueron recolectados en el medio silvestre y transferidos a Puerto Ayora, donde los pichones nacidos fueron criados en cautiverio. Quince de ellos fueron liberados con éxito a su estado salvaje en mayo del 2014. Debido al pequeño tamaño de la población del pinzón de manglar, y sin técnica viable en la actualidad para proteger los nidos silvestres de la mosca parasitaria, la colección de huevos y la cría en cautividad de los polluelos es una estrategia que ha dado resultados exitosos, por lo cual debe replicarse.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Huevos recolectados en la Playa Tortuga Negra (© Sue Maturin)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Después de resultados exitosos del año pasado, esta temporada el equipo de científicos y guardaparques enfrentó retos inesperados en el campo. Francesca Cunnighame, funcionaria de la FCD y líder del Proyecto de Pinzón de Manglar, explicó que “estaba excepcionalmente seco en la Playa Tortuga Negra y los pinzones de manglar se reproducían más lento de lo normal, por lo tanto, sólo se identificaron 12 parejas anidando. También tuvimos dos días de ráfagas de vientos que al escalar los árboles de hasta 18 metros, se tornó en una experiencia abrumadora y peligrosa".

El equipo de incubación y cría en cautiverio, dirigido por el personal de San Diego Zoo Global (SDZG) con el apoyo de becarios ecuatorianos, colocaron los huevos en las incubadoras, situadas dentro de las instalaciones de cuarentena en el ECCD. Los huevos han eclosionado durante las últimas dos semanas. Los polluelos son alimentados 15 veces al día con una dieta de huevos revueltos y papaya, larvas de avispa introducida, entrañas de polilla y concentrado para paseriformes.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Personal de la FCD, SDZ y DPNG transportando huevos a Puerto Ayora (© Sue Maturin)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Nicole LaGreco, experta en crianza de aves silvestres líder de SDZG reconoció que con “el éxito de la temporada pasada, estuvimos emocionados y ansiosos de ser invitados a participar nuevamente este año. Si bien esta vez se han presentado más retos que el año anterior, tenemos la esperanza de que esta sea otra temporada exitosa”.

Una vez que los polluelos eclosionen, y con los cuidados de los expertos, se espera que estas aves lleguen a alimentarse por sí solos, con el objetivo de ser devueltos a su hábitat natural en Playa Tortuga Negra.

El Proyecto de Pinzón de Manglar es un proyecto bi-institucional ejecutado por la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos, en colaboración con San Diego Zoo Global y Durrell Wildlife Conservation Trust. El proyecto es apoyado por Galapagos Conservation Trust, el Mohamed bin Zayed Species Conservation Fund, Durrell Wildlife Conservation Trust, International Community Foundation (donación via The Leona M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust) The Leona M and Harry B Helmsley Charitable Trust, Galapagos Conservancy, la Embajada Británica en Ecuador. Igualmente agradecemos a Lindblad Expeditions y Metropolitan Touring quienes han proporcionado sus barcos turísticos para ayudar a transportar los huevos a las instalaciones de incubación.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
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