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Edición Nº 09 - Septiembre 2012
 
 
 
Nacional
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Palacio Municipal de Guayaquil.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Arte en chocolate presentó íconos de Guayaquil
 
 
 
 
Redacción: Lcdo. Julio Calero
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Del 4 al 9 de septiembre, se realizó la exhibición de esculturas denominada “Guayaquil en chocolate”, en la cual se expuso un grupo de 10 de las figuras más representativas de la ciudad. El evento fue organizado por META representaciones, empresa gestora de productos y eventos innovadores, cuya directora es Corina García Mero, una emprendedora profesional del marketing, que vio en esta actividad la oportunidad de exponer a la ciudadanía imágenes íconos de la ciudad elaboradas con un producto que por siglos ha sido de gran importancia para el desarrollo económico de Guayaquil y del Ecuador, este es el cacao, producto del cual se extrae el chocolate.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Corina García, mentalizadora y organizadora de la exposición junto a una de las obras puestas en exhibición.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Según Corina García, la exposición constituyó un reencuentro de Arte, Historia, Cultura y mucho chocolate, en el lobby del antiguo MAAC, ubicado en el Centro Cultural “Simón Bolívar”.

Las esculturas expuestas fueron 10, con ellas el público visitante realizó una visita al pasado histórico de la ciudad.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
El Palacio Municipal
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La construcción del Palacio Municipal la efectuaron expertos italianos.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Es la sede donde funciona el Municipio de Guayaquil, concentrándose en sus instalaciones la administración municipal. Con anterioridad a la construcción vigente ahí se encontraba la antigua Casa Consistorial, donde la administración funcionaba como cabildo colonial.

Esta construcción fue demolida en el año 1908 para dar paso a una nueva hecha de hormigón, diseñada por el arquitecto italiano Maccaferri y su constructor fue el Ing. Juan Lignarolo. La construcción se la concluyó en octubre de 1928 y al año siguiente, en el mes de febrero se realizó la inauguración, siendo Leopoldo Inquieta Pérez el primer alcalde que lo ocupó.

El edificio se encuentra en la manzana comprendida entre las calles Malecón Simón Bolívar, Pichincha, Clemente Ballén y Diez de Agosto.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Guayas y Quil
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Guayas y Quil, líderes indígenas de cuyos nombres unidos, aparentemente, nació el de la ciudad de Guayaquil.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Las imágenes del cacique Guayas y su esposa Quil, inician el recorrido por la historia y la cultura de Guayaquil.

Cuenta una leyenda que cuando los españoles llegaron a las actuales tierras guayaquileñas se encontraron con un cacique indígena llamado Guayas, quien era el jefe de la tribu de los Huancavilcas, el que al ser apresado con su esposa Quil por los conquistadores ibéricos, se arrojó a las aguas del río Guayas, junto al cerro Santa Ana, prefiriendo la muerte antes que entregar las riquezas de su pueblo.

Hay mucho de mito antes que realidad en la existencia de Guayas y Quil, es por ello que los historiadores a través de los años no han podido determinar si en realidad existieron.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Iglesia de San Francisco
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La iglesia de San Francisco en chocolate.   En pleno centro de Guayaquil se ubica la Iglesia de San Francisco.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ubicada en la céntrica zona comercial de la ciudad, en la confluencia de las calles 9 de Octubre y Pedro Carbo. Está a cargo de la congregación de los padres franciscanos.

Es una de las más antiguas de la ciudad. Fue construida en los inicios del siglo XIX y a través del tiempo ha sufrido varias reparaciones para poder conservarla, especialmente luego de que fuera destruída por el fuego durante los grandes incendios que en el pasado asolaron a Guayaquil. En el siglo XX se efectuaron los mayores trabajos que la presentan hoy con su imagen actual.

Frente a la iglesia se encuentra la plaza San Francisco, también llamada Vicente Rocafuerte debido a la permanencia en el lugar de una escultura de dicho prócer guayaquileño.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Hemiciclo de la Rotonda
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Escultura en chocolate del Hemiciclo de la Rotonda.   Situado en el Malecón “Simón Bolívar” se encuentra el Hemiciclo de la Rotonda.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

En el Malecón Simón Bolívar, a la altura de la calle 9 de Octubre, se encuentra el Hemiciclo de la Rotonda, monumento que recuerda el encuentro que sostuvieron en Guayaquil, el 26 de julio de 1822, los libertadores Simón Bolívar y José de San Martín, donde decidieron el futuro de la denominada Provincia Libre de Guayaquil, la que previamente había sido liberada por sus hijos el 9 de octubre de 1820.

La obra fue inaugurada en 1938 y desde ahí ha permanecido a orillas del río Guayas, recibiendo cada año el reconocimiento de los guayaquileños y de delegaciones foráneas.

Las estatuas que conforman la obra fueron modeladas y vaciadas en la ciudad de Barcelona, España, mientras que en Florencia, Italia, fueron fundidos los altorrelieves de las placas en el taller Beneducce y Marinelli.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Columna de los Próceres
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Columna a los Próceres del 9 de octubre de 1820.   Con una altura de 27 metros, la Columna de los Próceres se erige como el más alto monumento histórico de Guayaquil.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

En conmemoración a los 100 años de independencia de la ciudad, en el parque Centenario fue erigida el 9 de de octubre de 1918, una de las mayores obras arquitectónicas e histórica de Guayaquil, aunque la culminación de los trabajos de la totalidad de la obra se dio algunos años después cuando las diferentes estatuas de su base fueron colocadas paulatinamente.

El valor de la obra se calculó en unos 500.000 sucres, que era la moneda del Ecuador en aquella época. La altura de la columna es de 27 metros, tiene un peso de 22.5 toneladas y su fuste, que es totalmente de bronce, tiene 10,80 mt. de alto.

En el monumento están ubicadas con dirección a los cuatro puntos cardinales las estatuas de varios importantes próceres de la independencia de Guayaquil, Es así que la de José Joaquín de Olmedo se encuentra hacia el este; la del general José de Villamil hacia el norte; la de José de Antepara hacia el oeste; y la del capitán León de Febres Cordero hacia el sur.

Asimismo, cuatro figuras alegóricas se encuentran en los ángulos de la base de hormigón de la columna representando a la Historia, La Justicia, el Patriotismo y el Heroísmo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
La Torre Morisca
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La Torre morisca en chocolate.   La forma de su construcción así como los ornamentos interiores dieron a la construcción el nombre de Torre Morisca.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La Torre Morisca, también conocida como la Torre del Reloj, se encuentra en el malecón Simón Bolívar, diagonal al Palacio Municipal. En su parte superior se encuentra un gran reloj, que fuera un obsequio realizado por el gobernador en funciones en el año 1842, quien lo había comprado en Europa para entregarlo a la ciudad.

Ubicado inicialmente en el edificio del cabildo colonial, el reloj posteriormente fue trasladado a una torre situada en el antiguo mercado de abasto, hasta que en 1930 se edificó la Torre Morisca, en la intersección del malecón Simón Bolívar y la avenida 10 de Agosto, la cual fue inaugurada en 1934, ubicándose en su parte superior al reloj público.

La Torre Morisca debe su nombre a que los ornamentos, las ventanas y el arco de la puerta, tienen formas de la arquitectura morisca.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Agricultor costeño
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La figura en chocolate representa al agricultor de la Costa.   El agricultor costeño ha preservado el legado histórico de nuestro Cacao Nacional.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El escenario cacaotero hace honor a los campesinos que, cuidando la tierra han preservado este legado genético, cultural, económico y social: nuestro Cacao Nacional, pero también recuerda a aquellos trabajadores que con su esfuerzo extendían los granos del cacao sobre las calles de Guayaquil, especialmente en el malecón Simón Bolívar y zonas aledañas para que se secaran antes de ser exportados.

Hasta hace unos pocos años, el olor característico del cacao puesto a secar inundaba todos los días el ambiente de la zona.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Monumento a Eloy Alfaro
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Magnífico trabajo de reproducción en chocolate del monumento al general Eloy Alfaro.   Monumento al general Eloy Alfaro en su ubicación original durante el siglo pasado. (Fotografía: ladrillazos.blogspot.com)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ubicado en el Complejo de la Unidad Nacional, al inicio de los puentes que unen a Guayaquil con el sector de La Puntilla, en el nacimiento del río Guayas tras la unión de sus afluentes Daule y Babahoyo.

Cuando fueron construidos los dos primeros tramos a la estructura total se la denominó Puente de la Unidad Nacional ya que con su construcción se facilitó la unión de la Costa con la Sierra al dar fluidez a la transportación terrestre, que antes debía cruzar en gabarras las aguas del río Guayas para llegar a la población de Durán y de ahí continuar por los caminos serraniegos.

Fue inaugurado el 8 de octubre de 1961 en su primera ubicación a la altura del nacimiento de la avenida de las Américas, donde permaneció varias décadas hasta que a mediados del 2006 fue reubicado en su lugar actual, cuando ejercía la Presidencia de la República el Dr. Alfredo Palacio, hijo del creador del monumento.

La obra fue realizada por el escultor Alfredo Palacio y representa al general Eloy Alfaro, también conocido como El viejo luchador, quien fue la gran figura de la Revolución Liberal y llegó a ocupar la presidencia del Ecuador.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
UNA TAREA LABORIOSA
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Uno de los artistas que trabajó en las esculturas es Carlos Bermúdez Marín (cuyo seudónimo es MARDEZ), licenciado en publicidad y marketing, con gran habilidad para la escultura, además de ser ilustrador y maquetista, quien nos contó sobre la laboriosidad de la tarea realizada.

"La elaboración de cada una de las esculturas tomó aproximadamente diez días, por ello no están elaboradas con todos los detalles que tienen en realidad esos monumentos, porque por ejemplo, hacer exactamente el palacio municipal en maqueta me tomaría unos tres meses, pero requerían las esculturas únicamente en sus esquemas generales, sin embargo, se ven bien", nos expresó de entrada.

Bermúdez explicó que para trabajar las esculturas se debe crear una pasta que se la consigue al mezclar el chocolate en bloques o tabletas, el cual se lo calienta, con aceite vegetal y una mezcla de un ingrediente proporcionado por la empresa ya que es casi complicado adquirir porque se vende fuera del país, pero es comestible.

Todo ello se deja enfriar y se obtiene una masa que se vuelve casi como la plastilina, lo que permite ir haciendo las figuras como si se trabajara exactamente haciendo una escultura con dicho material, es decir, “voy haciendo ciertas partes separadamente y las voy agregando al conjunto total, se va pegando con el mismo chocolate derretido”.

“Obviamente, en cuanto a mis esculturas, internamente llevan una estructura o soporte en determinados puntos, por ejemplo las figuras personas del monumento de la Rotonda, su esqueleto es de alambre”, nos informó.

Al preguntarle cuánto cuesta elaborar una escultura o maqueta similar en tamaño, de este material o en masilla, nos indicó que aproximadamente 500 quinientos dólares sin incluir material, pero que las puestas en exhibición en “Guayaquil en chocolate”, las hizo con un valor muy inferior, por asunto de amistad.

Las esculturas elaboradas por Carlos Bermúdez, fueron: El Palacio Municipal y la Torre Morisca, ubicados a la altura del malecón Simón Bolívar y la avenida 10 de Agosto; el monumento al General Eloy Alfaro, situado en el Complejo de la Unidad Nacional; El Hemiciclo de la Rotonda, en el malecón Simón Bolívar y 9 de Octubre y el Cacique Guayas.

Finalmente, Bermúdez invitó al público para que visiten el Museo del Bombero Ecuatoriano, ubicado en las cercanías de la plaza Colón y del túnel del cerro Santa Ana que conduce hacia la Atarazana, donde existen varias obras de su autoría; además, el 4 de octubre en el Museo Nahín Isaías se expondrá su proyecto personal de la historia del fortín de La Planchada.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Iguana en chocolate.   Las iguanas son parte de la fauna guayaquileña.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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